Instalamos el CL-700 en la línea de ensamblaje secundaria a principios del mes pasado. La integración con los sensores de proximidad existentes tomó menos de lo que esperaba: dos jornadas completas, incluyendo la configuración de los módulos de expansión. El primer problema real apareció en la tercera semana, cuando una de las estaciones comenzó a perder sincronización durante los cambios de turno. Revisamos los registros del PLC y encontramos que el buffer de comunicación se saturaba al recibir datos de tres actuadores simultáneamente. Ajustamos los tiempos de muestreo desde el panel SCADA y la línea volvió a su ritmo normal en menos de una hora. No es un fallo crítico, pero demuestra que la configuración por defecto no está pensada para picos de demanda sostenida. El soporte respondió al día siguiente con una actualización de firmware que corrige el manejo de colas. Ahora estamos evaluando si conviene agregar un segundo gateway FG-220 para distribuir la carga en la red Profibus. En general, el equipo cumple con lo prometido, aunque recomiendo dedicar tiempo a ajustar los parámetros de comunicación antes de ponerlo en producción continua.